Cuando empezó Gran Hermano nadie se imaginaba en que se iba a convertir, se vendía como experimento sociológico y ahora se puede considerar intento zoológico. Donde se pretende incluir gente de todo tipo, si hablaramos de animales hablaríamos de razas, y hablando de Gran Hermano, de gente que quiere vivir del cuento, pero no como la Cenicienta, sino como Nuria Vermúdez o Paco Porras o esa gente que el Tomate a encumbrado al estrellato o a estrellarse.Volviendo a Gran Hermano, quién no recuerda a Ismael Beiro, a Tania o a Jorge Berrocal con su pierna encima, bueno la verdad recordándolos uno se da cuenta que no ha cambiado demasiado, se sigue "magnificando los sentimientos" y la gente que no entra en la casa no entiende porque pasan esas cosas tan deprisa. Si en lugar de meter a jóvenes con las ormonas disparadas lo habitasen personas que pueden controlar sus necesidades... pero otra vez estoy pensando que los que entran no son animales..., perdónenme pero a veces los confundo con vulgares extraños de la calle, y no recuerdo que son de "ámbitos distintos" de una particular "simbiosis" o "más chulos que mi pirulo"..., si has entendido esta última frase cuidado porque has visto demasiado Gran Hermano.
Solamente cabe esperar que La 2 no se entere que en lugar de ir a África a grabar sus documentales puede construir una jaula de unos 500 metros cuadrados y rodearla de cámaras, no hace falta que busque a los huéspedes de este hogar ya que la gente se agolpa por entrar como demuestra teleienco cada año, y de este modo La 2 puede subir su share ya que esto sin saber como sigue y sigue teniendo mucho éxito. Bueno podríamos esperar que alguna vez se acabe que se agote el interés por estos programas pero si miramos al exterior encontramos que en lugar de que acabe lo que se plantea es hacer un Gran Hermano para toda la vida.

1 comentario:
Yo creo que el único animal suelto que hay es quien ha escrito esto.
Publicar un comentario